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Matías Contarino
"Dibujante no se nace, se hace"
Por Cynthia Schefer - Marzo 21 - 2010
Estudiante eterno y en constante perfeccionamiento, el diseñador e ilustrador de 27 años pasa sus días en Granada, España, donde sigue con sus estudios. Dueño de una rica imaginación, Matías ilustra el mundo de una manera única y original. Aquí nos cuenta un poco de qué se trata todo esto.
 
 
-¿Dibujante se hace o se nace?
Se hace. Estoy casi seguro que se hace. Soy de los que piensa que muchas cosas se logran trabajando, en uno mismo y con otros. Es verdad que a veces puede venir algo heredado, incrustado en nuestra piel; pero el trabajar, el proyectar, el investigar son métodos que sumados a las ganas de uno pueden generar cosas muy buenas y se puede aprender mucho.

-¿Sos autodidacta o estudiaste?

Un poco de ambas cosas. Creo que estudiando uno aprende a ser autodidacta, al menos eso me pasó a mí. Pero a la vez soy una persona que no puede estar sin estudiar algo, y por lo tanto dudo cuán autodidacta soy. Apenas terminé la carrera de diseño en la UBA en diciembre, a mediados febrero ya estaba haciendo el curso de ingreso para entrar al I.U.N.A (Instituto Universitario Nacional del Arte). Creo que necesito mucho las dinámicas de un taller, el trabajar con gente alrededor que está haciendo lo mismo, que mira al modelo, mide, traslada proporciones al papel y raya con el lápiz. Cómo uno y otros resuelven y encuentran caminos distintos sobre lo mismo. Estar en todo para mí es muy gratificante y aprendo mucho así.

-¿Cuando eras chico eras el típico que en clase se la pasaba dibujando mientras la maestra explicaba?
En verdad no mucho. Como era medio nerd prestaba bastante atención en clase, así que dibujaba poco, o mejor dicho cuando la maestra me lo indicaba. Después, en el secundario, las advertencias que recibía no eran por dibujar en clase, sino por dibujar en lugares donde no debía, como en el cuaderno de comunicaciones, en los libros, o sobre el banco. Pero reitero que fui un nerd, de esos que se sientan por los bancos de la periferia en el salón, y algunas de mis cosas pasaban totalmente inadvertidas. En realidad todo pasó inadvertido en esa etapa. Igualmente desde chico fui a la escuela de Bellas Artes en Quilmes y por lo tanto tenía donde canalizar un poco.

-¿Cuáles consideras que son tus puntos fuertes y los puntos a reforzar?

Mis puntos a reforzar, todos, todos y cada uno de ellos. Nunca llego a estar conforme con nada, soy insoportable.
Puntos fuertes… eh… no sé… ¿Ser vegetariano puede ser uno? No, no creo, debo estar anémico por eso.

-¿Cómo es un día de trabajo tuyo?

Igual a un día de trabajo de cualquier otra persona. No tengo una rutina excéntrica, aunque así lo quisiera. Todos nos levantamos, en mi caso siempre de muy mal humor (y en cuanto más temprano peor soy), casi todos desayunan apurados y luego a correr hacia donde fuera. Así fue durante años, años interminables viajando en colectivos abarrotados desde Quilmes a  Capital, pero últimamente trabajo desde casa. Ahora estoy en Granada porque vine a estudiar durante un año en la Universidad. Así que estoy en la habitación o en el comedor gran parte del día y siempre son bien recibidas las vistas, la cerveza por la tarde, o unos minutos de tele en donde me entero cuál es el personaje al que están descarnando los medios. Pero por momentos me vuelvo más huraño de lo que ya soy por naturaleza. A veces tengo días o semanas enteras en las que no salgo del cuarto. Ahí es cuando me desequilibrio.

-¿Tenés alguna técnica favorita?
Creo que no tengo una técnica que me guste más que otra. Sí momentos en los que me llevo muy bien con sólo el lápiz y otros en los que la computadora me es vital. Me gusta mucho el grabado, sobretodo la xilografía, pero igualmente siempre boceto dibujando un poco a mano y otro poco en la P.C. Siendo diseñador a veces la computadora se vuelve una herramienta bastante indispensable, pero por ratos logro apartarla y me hace muy bien, recuerdo lo que uno puede llegar a hacer con una carbonilla, o algún 2B.

-¿Hiciste trabajos para publicidad? ¿Cuáles son los pros y los contras de trabajar por encargo?

He trabajado en un estudio durante cuatro años que en su mayoría se dedicaba a publicidad, así que hice varios. La mayoría no fueron conocidos. Fue un rubro del cual aprendí bastante. Tuve jefes y compañeros muy buenos y pude borrar, un poco, el prejuicio que tenía sobre la publicidad, aunque en algún lugar lo sigo teniendo. La persuasión y el consumismo no son mis lugares favoritos en verdad, pero de todo algo se aprende. Estuve rodeado de redactores y gente que sabía y sabe escribir muy bien y pude ver lo bueno que es eso. Al momento de trabajar para otros puede ser que las libertades personales, a la hora de proyectar, se puedan ver un poco limitadas, y no sólo por el cliente; también por uno mismo, ya que a todo no le va mi mente retorcida. Hay lugares donde se puede volcar un poco más mi personalidad y otros en los que no tanto. Y los tiempos… todo el mundo está apurado, quieren todo urgente y no entienden que no se trata de sacar cosas de la galera y listo.

-¿Se puede vivir del arte?

Supongo que se podrá. Yo al menos no puedo y tampoco sé como se hace. Estoy muy por debajo como para aspirar a eso. Por ahora me sigo vendiendo como diseñador e ilustrador.

-¿Algún artista favorito?

Tengo muchos, pero siempre que los intento recordar me olvido de más de la mitad. Una época de Dalí me gusta mucho; también Kandinsky. Luego recordando aleatoriamente, y ya yéndome a otros terrenos, Virginia Woolf, Tim Burton (algunas cosas), Lynch (David, no Valeria), Eduardo Rubio, y otro que dibujaba osos sanguinarios que no me acuerdo el nombre, y muchos más. Sé que me estoy olvidando de mucha gente a la cual admiro por infinitas razones.  Actualmente hay muchísimos ilustradores que hacen cosas que me parecen muy buenas (y justo ahora sus nombres no vienen a mi cabeza), pero hay mucho que mirar y admirar, tanto ahora como en el pasado.

-¿Creés que tu trabajo puede aportar algo al mundo?

No, no creo que mis trabajos sean capaces de tal cosa. Claro que me gustaría que eso suceda, pero no pasará.

-¿Hiciste o harías trabajos con mensajes políticos?

No trabajé en política, y no estoy seguro de si lo haría. No me sentiría cómodo relacionándome con cierto circuito de gente con la cual no comparto ningún tipo de valores y podría decirte que no me identifico con ninguna bandera política en este momento. Siento hacia la mayoría un rechazo importante. Por ende creo que sólo colaboraría si ideológicamente lo considerara cercano a mí.

-¿Futuros Proyectos?
En verdad no tengo idea, soy un poco desastroso planeando mi vida y mis cosas, siempre tengo algunas puntas en vistas y por lo general no suelo hacer nada de ellas. Tengo ganas de muchas cosas pero todo se complica… quisiera tener más tiempo libre porque entre trabajo, facultad y otras cosas es imposible. Creo que seguiré avanzando de a poco entre los huecos que tengo, pero en este momento no estoy muy seguro de qué quiero. Aunque sigo apostando con la xilografía: disfruto mucho cuando las hago, desde que las boceto (tardo una eternidad en eso) hasta grabarlas, con el bisturí número 23 sobre el alto impacto, seguro me voy a destrozar una mano muy pronto.

-¿Algún ritual al momento de crear?
No, ninguno. Soy muy enroscado para tratar de plantear algo, le doy muchas vueltas en la cabeza hasta que me doy cuenta de qué quiero hacer. Por lo general empiezo por intentar garabatear lo que creo que necesito, sumando palabras, cosas que recuerdo, frases, hasta que de a poco, y muy lentamente, veo y entiendo por donde tengo que ir. Me lleno de cuadernos y papeles sueltos con anotaciones de cosas sin sentido que finalmente no utilizo porque no llegan a nada y cuando las releo no las comprendo. Abro un cajón, cualquier bolsillo, o pegados a la pared y aparecen papeles escritos y dibujados.

-¿Siempre tuviste la misma línea de trabajo o fuiste cambiando con el tiempo?
No, fui cambiando, pero igualmente una lógica mantuve. A medida que uno avanza y crece va encontrando diferentes cosas que lo estimulan y lo que me causaba curiosidad a los 17 años no es lo mismo que ahora. Uno va cambiando, se va nutriendo a medida que transita. Por lo tanto en este momento me encuentro en un punto de trabajo que no se qué rumbo tomará más adelante. No tengo mucha certeza, de nada, nunca.

 
 

 

 
 
 
 
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