Franco Vico junto a una de las jurados. | Fotos gentileza Franco Vico
 
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Franco Vico
Entrevistamos al ganador del Premio Faena 2012.
Por BK Mag Staff - Noviembre 20 - 2012
El artista santafesino fue seleccionado como el ganador de este nuevo y prestigioso premio. Elegido por un jurado internacional  entre 837 propuestas de más de 40 países, Vico logró triunfar con el proyecto "Fundación Vairoletto", inspirado en la solidaridad y la anarquía. Su obra será exhibida en Faena Arts Center durante 2013.
 
¿Qué representa este premio para vos?
Representa la posibilidad de hacer llegar mi mensaje, mi obra, a más gente y eventualmente de dedicarle más tiempo al desarrollo de ese mensaje y de esa obra. Todos tenemos una misión en la vida y creo que en mi caso, como en el de muchos otros artistas, mi misión es la de comunicar y transmitir, contribuir a un cambio de consciencia con lo que hago. En ese sentido creo que este premio es una oportunidad para poder cumplir con mi trabajo en una escala y para una audiencia mucho mayor.
 
¿Cuál es la propuesta que enviaste?
Se llama Fundación Vairoletto. Es una parodia del mundo del arte y de los artistas, poniéndome yo en el lugar de un forajido justiciero y tomando al premio como un botín a ser “robado a los ricos” para “dar a los pobres”. Los “pobres” serían, en parte, los artistas que considero parte de mi “clase social” o de mi background generacional, aunque no necesariamente. La idea viene de considerar que una suma de 75.000 U$D como la del premio debía tener mejores destinos que financiar el trabajo de un solo artista, o incluso una sola causa o campo de actividad, como es el arte. De ahí lo de redistribuir.
 
¿Cómo la llevarás a cabo y cuál será su funcionamiento?
Bueno, de los 50.000 U$D destinados a financiar el proyecto de la obra, vamos a usar 25.000 para subsidiar a 25 proyectos ganadores a razón de 1.000 U$D cada uno. Digo “vamos” porque voy a elegir un jurado de 4 personas que junto a mí formarán parte de la “banda”, es decir un grupo de pistoleros con quienes daré este “golpe”. La otra mitad de esos 50.000 irán a financiar la campaña de convocatoria y el marketing de la Fundación Vairoletto, los honorarios del jurado, y un espectáculo musical y performático que tendrá lugar el día de la inauguración, donde habrá bandas (musicales) y una pantomima donde repartiremos simbólicamente el botín entre los 25 ganadores. Todo esto va a tener una estética western o de principios de sXX, donde nos caracterizaremos como estos “bandidos rurales” de los que canta León Gieco. Del 3er. tercio de los 75.000 U$D, correspondientes al premio en sí para el ganador, voy a donar la mitad a instituciones de bien público, comedores escolares u otro tipo de proyectos que tienen una función social específica de ayuda y contención. De acuerdo a lo que calculé, de esta forma casi un 80% del presupuesto va a ir destinado a por lo menos 27 o 28 proyectos y personas diferentes, entre los cuales me incluyo.
 
Siempre van a surgir críticas ante premios ¿Como lo sentiste vos por parte de tus colegas?
Me parece que en general el premio tuvo una buena recepción, o por lo menos es lo que mis amigos y allegados más directos y yo pudimos percibir, todos me felicitaron mucho y lo recibieron como una buena noticia, artistas, público en general, todos. Eso lo agradezco mucho, fue muy lindo, sigo recibiendo saludos. En artes visuales las suspicacias respecto a los premios se dan además de por la obras, por los métodos de selección, que muchas veces no garantizan transparencia. En el caso del Faena me parece que eso esta descartado en gran parte de antemano ya que el proceso de selección es con pseudónimos y otros mecanismos, que allanan cualquier tipo de sospecha. Por eso en este caso las críticas al respecto fueron muchas menos. Esto lo digo a riesgo de parecer que estoy defendiendo mi posición, pero es lo que me pareció desde el momento que vi la convocatoria. Sería genial que más concursos implementen esos métodos, así mal o bien, se elige en merito de la obra o el proyecto y no por el CV del artista. Por lo demás hay siempre gente en desacuerdo con la obra elegida, está bien, cada uno piensa diferente, eso sirve para generar debate, que haya reflexión, para que los borrachos nos peleemos en las fiestas. Uno no elige ser artista para que su obra le agrade a todo el mundo, estaría bueno si así fuera, pero no es el objetivo o por lo menos no el único ni más importante. Como dijo uno mis maestros, Aurelio García, “Quiero que al espectador le gusten mis cuadros, pero bajo mis condiciones, que son simplemente que me gusten a mí”.
 
¿Cuál fue tu inspiración para el proyecto que enviaste?
El nombre de la “Fundación” viene del bandido Juan Bautista Bairoletto, que nació hijo de italianos a 15 kilómetros de mi ciudad natal en la provincia de Santa Fe y fue muy famoso en las décadas del 20 y 30, por sus escapes y atracos. Ni bien salió la convocatoria del Faena, la idea de usar el dinero para algo que exceda al arte y exceda a mi obra, me hizo buscar los antecedentes posibles de una obra así, y me encontré con lo de Charly Herrera del Petrobrás 2011, donde él usó 0,1% del presupuesto para hacer la obra ganadora. También con la obra de Federico Manuel Peralta Ramos, que gastó la Beca Guggenheim de 1968 en hacer una fiesta y en otros usos personales. Al ver esto me daba cuenta de que este slogan de “robar a los ricos para dar a los pobres”, en cuanto a malversación de dineros privados dedicados a arte, estaba incompleto, porque el artista era siempre un “delincuente” que usaba ese dinero para fines individuales. Eso claro que no está mal, pero me pareció que se podía ir un poco más allá, sobre todo teniendo en cuenta que la crisis económica mundial actual es la mayor desde la década del 30’ y que eso hace el contexto internacional muy parecido en ese sentido al entorno donde operaban Bairoletto y sus secuaces. Por otro lado este tipo de fenómeno criminal es muy universal, trasciende fronteras nacionales y de época, desde la antigüedad. Los historiadores lo llaman “bandolerismo social” y se basa en que los criminales tenían un perfil heroico y justiciero, eran apoyados por la población porque repartían gran parte de su botín y tenían un código de honor, no mataban si no era por supervivencia o traición, por ejemplo. Además surgían en momentos donde la injusticia era generalizada y las estructuras de poder estaban en crisis, como ahora en todo el mundo, y en ese sentido el bandolero ocupa un lugar que el estado o la ley deja vacante, el de la redistribución y el acuerdo social. Para el nombre de la Fundación yo tomé el apellido de este bandido con V, porque en cierto momento, creo que luego de su muerte, su familia se cambia la inicial del apellido para pasar desapercibida, por eso lo escriben de ambas formas. Entonces las iniciales de la Fundación y las de mi nombre son las mismas. Otra coincidencia loca es que él nació en 1894 y yo en 1984, mismas cifras del centro al revés. La principal inspiración de este personaje y otros como él es que eran aventureros indómitos y pasaron a ser mitos populares o incluso santos. En Mendoza, donde Bairoletto se suicidó antes de que la policía lo pudiera capturar, él es venerado como un santo popular. Creo que personajes así hacen más que falta en el mundo del arte. En esos términos supongo que tomar la figura de este bandido y reivindicarlo artísticamente es tratar de desempolvar el icono del artista idealista que aspira en lo posible a transformar su entorno inmediato, a cambiar el mundo, o por lo menos a criticar lo que ve de injusto.
 
¿Cómo definirías tu obra en general?
En 2009 hice una muestra en Rosario que era mi proyecto de tesis y se llamaba New Age Propaganda. Se trataba de poner en pintura conceptos de esta Nueva Era hacia la que nos movemos y que los Mayas dicen que su umbral va a ser este verano entre 2012 y 2013. En la muestra usaba estéticas propagandísticas, de los totalitarismos y otros movimientos políticos, que son muy efectivas pero que históricamente se usaron para lavar cerebros y llevar a la gente a la aniquilación. Yo trataba de limpiar esos mecanismos visuales de su karma pasado usándolos para transmitir cosas positivas, referentes a la eternidad del espíritu, a cosas que van más allá de esta dimensión y con las cuales coexistimos diariamente. En ese momento no me dí cuenta pero luego reflexionando llegué a la conclusión de que el título de la muestra definía mi obra en su totalidad, que lo que yo hago es una propaganda de la Nueva Era, propaganda no como convencimiento si no en su acepción estricta, como propagación, divulgación. Eso por otra parte no es un invento mío, los Mayas lo dicen, que el Arte es la clave para ayudar a la transición a estos nuevos tiempos, porque es un herramienta del pensamiento intuitivo, que va más allá de la razón mecánica, etc. Otra cosa que me interesa y que creo puede definir, no solo mi obra si no el arte en sí, es lo que dicen autores de comics como Allan Moore o Grant Morrison, esto de que el Arte es Magia, y que hacer Magia es hacer Arte. Ellos lo dicen porque aparte de ser artistas, practican Magia. No “magia” en el sentido del ilusionismo, de sacar el conejo de la galera, si no de crear la Realidad a voluntad, con tu propia consciencia, con métodos antiquísimos, técnicas ocultas que fueron quitadas de circulación pública para que la gente común no accione sobre la realidad ni dispute privilegios. El arte es eso desde sus orígenes, desde las cavernas, si el Homo Sapiens es tal, es porque entendió que para poder comer tenía que pintar la pared y visualizar su presa, entre otras cosas, eso es apropiación mágica de la realidad. Los artistas ahora lamentablemente, en general, lo ignoramos, y el arte se confunde más con el entretenimiento, con un acontecimiento social. Pero me parece que en el corto plazo es una recuperación que los artistas tenemos que hacer, la de rescatar la función mágica primigenia del arte, re-aprendiendo a ser magos.
 
¿Cuál fue el primer llamado del arte en tu vida?
Siempre dibujé desde chico, nunca paré de dibujar desde el jardín de infantes o antes. Sin embargo a los 12, cuando estaba en 7mo. Grado, mi escuela primaria cumplía 100 años y hubo un concurso de logotipos del Centenario. Y bueno, me dieron el primer premio, y eso fue interesante, porque me hizo pensar que tal vez debía dedicar mi vida a hacer esto.
 
 
 
 
 
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