Durante el rodaje de "La Memoria del muerto" (2010) de Javier Diment | Fotos Gentileza J. Diment
 
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Acerca de Matías Marmorato
Entrevista al joven actor y director
Por BK Mag Staff - Septiembre 10 - 2010
Como actor se formó con muchos, pero sobre todos, Ricardo Bartís es a quien recurre con mayor reiteración. En cine actuó, entre otras películas, en "Olvidame" de Aldo Paparella, "Revolución" de Leandro Ipiña, "Crónica de una Fuga" de Adrián Caetano y "El Resultado del Amor" de Eliseo Subiela. Por esta última fue nominado como Actor Revelación en los Premios Sur, otorgado por la Academia Argentina de Cine. 
 
¿Cuál fue tu último personaje?
Terminé de filmar hace muy poco "La Memoria del Muerto", mi personaje, Nicanor, es un joven artista plástico. Tiene esa lucidez típica de ciertos locos, lo creo pasional y a la vez muy frío, capaz de leer milimétricamente al entorno. En concreto lo que me generaba mayor grado de dificultad es expresar casi simultáneamente calidades tan distintas: compasión, crueldad, hostilidad, desprotección. El film es muy vertiginoso y las reacciones de los personajes también, por lo tanto adoptar la posición más acertada en cada situación fue tarea difícil. Por suerte Javier Diment hizo que pudiese descansar mucho en su dirección, fue muy claro e iba pidiéndome momento a momento lo que la escena requería. Me sentí muy bien conectado, creo que logramos un muy buen resultado.
 
¿Cómo fue la experiencia de hacer una película de terror?
 Me tocaron muchas ficciones intensas, pero jamás había hecho terror como género. Lo mejor de la experiencia fue quitarme el prejuicio, no soy asiduo al género, temía que actuarlo se convierta en una pantomima medio pelotuda, esa es la verdad. Ya en las reuniones previas a filmar descubrí que para que la cosa se torne de verdad interesante había que estar en carne viva, de hecho luego de ciertas jornadas de rodaje volvía a mi casa, comía, me bañaba y al dormir soñaba realmente cosas espantosas. Cuando uno está inmerso en una ficción semejante la cabeza no descansa nunca.
 
¿Te gusta interpretar personajes de cierta forma “torcidos”?
"Torcido" me parece un buen adjetivo para definir clavos. Creo que los personajes muestran aspectos particulares, o torcidos si querés, y otros más simples o fáciles de referenciar. Me gusta que me convoquen para personajes poblados de muchos aspectos particulares, aunque a veces me gustaría que me tengan en cuenta también en lugares más comunes.
 
Siguiendo esta línea de lo freaky... ¿Qué te pasa cuando en los medios te meten dentro de la misma bolsa con otros actores jóvenes?
¿Freaky? Son puntos de vista: Un actor que no se entrena en el oficio, cultiva músculos, se hace la planchita, compra una camioneta millonaria y cree de sí que es Marlon Brando para mi es un freaky. Podría nombrarte mínimo tres. Si a eso le sumamos que están vendidos como "tipos como vos, que estás en tu casa", en fin... En relación al otro aspecto, es lógico que los medios operen sobre resultados y no sobre procesos. Hace cinco años atrás un medio muy reconocido publicó en primera plana de un suplemento una foto mía junto a la de otros dos actores bajo el titular "ADN del nuevo actor argentino", o algo por el estilo. Y no me gustó nada. No por los actores con quien me emparentaron, a quienes respeto mucho, sino porque el periodista me dijo que iba a hacerme una nota interesado en mi trabajo y el resultado fue un paquete monocromático en el que no me sentí identificado en absoluto. Destacó los aspectos más triviales de la charla y bajo mi foto un epígrafe anunciaba… dejémoslo ahí, un espanto.
 
¿Cómo describirías tu forma de laburar?
Hay varios aspectos que conviven en simultáneo. Existe un laburo formal que es similar en cualquier proyecto que tengo que afrontar. Esto es entender el total de la obra, cosa que puede hacerse en teatro y en cine, en televisión resulta imposible. Entenderla de manera dramática, ver qué pasa, dónde la cosa transforma, dónde están los sacudones. Luego amen de la dramaturgia, me fijo qué aspectos particulares me interesan a mí. A veces puedo poner la lupa en una línea de texto o en una didascalia que no tiene la menor incidencia o importancia y construyo todo desde ahí, y eso se suma a lo otro, no por eso hecho por la borda la dramaturgia, simplemente me dejo afectar por eso que "pica". Le doy también mucha importancia a la visualidad, si un director quiere decidir sólo o con el vestuarista, me voy al mazo, pero prefiero que se me de opinión al respecto. La unilateralidad en estas decisiones es muy típica en televisión, por ejemplo. En mi última experiencia mi personaje estaba en crisis económica y por capítulo tenía dos o tres cambios de vestuario. En un momento me planté y dije "¿El pibe no tiene un peso y en su guardarropas tiene diez o doce pantalones de quinientos mangos?", casi me sacan cagando (risas). Hay muchos aspectos formales más que desarrollo para trabajar, sin embargo, todos juntos no hacen un veinte por ciento del abordaje de mi trabajo. Mi mayor aprendizaje es cotidiano e inconciente, o subconciente al menos.  
 
¿Qué diferencias notas entre el oficio del actor y el de los artistas plásticas, escritores, etc.?
Aunque suene un cliché decirlo el actor es su propia herramienta y a eso no hay con qué darle. Realmente es un oficio alucinante, sin techo, muy extraño... Me quedaron muy grabadas las palabras que dijo Ricardo Bartís en un entrenamiento "Se dan cuenta de lo que están haciendo, por qué, para qué y sin embargo no pueden evitarlo. Actuar es de dementes" Lo que dijo Bartís, con su genial ironía, lo corroboro cada vez que trabajo. Aunque uno resuelve las cuestiones en gran medida de forma técnica, no hay manera de salvaguardarse del todo y afectarse, así sea por un rato. ¿Con qué fin entonces me presto a estar todo ensangrentado, recibir unas cuantas cachetadas, llorar a moco tendido y como si fuera poco querer descansar después del trabajo y rememorar el horror en sueños? No tengo la respuesta, por el momento me fascina, no puedo dejar de hacerlo.
 
Filmaste una película que vos escribiste y costeaste, ¿pensás que te gustaría seguir desempeñándote como director?
Sí, absolutamente.
 
Que el nombre de la opera prima de un director sea Piedras es interesante…la piedra invoca muchos significados… ¿qué querés decir en tu película?
Por un lado hay una asociación directa ya que el giro de mi película se produce en una fiesta en la calle "Piedras". Pero además el film trata sobre los obstáculos o las piedras que el protagonista debe atravesar para reconocerse así mismo. Algo en la plasticidad del film me remite a esto también, los caparazones de las tortugas, por ejemplo. 
 
Contame cómo fue la invitación que tuviste de Copenhaguen para encabezar la grilla de uno de sus festivales de cine…
Copenhaguen es el quinto festival en el que Piedras es seleccionada. Este año también viajé al festival de Torino, Italia, a acompañarla. Ahora desde el Festival de Copenhaguen, invitaron a Piedras a participar y me ofrecieron cubrirme los gastos allá en Dinamarca. Les dije que estaba encantado y que cuenten con el film, pero que no iba a asistir por motivos económicos.  A los días recibí un mail diciéndome que la película verdaderamente les gusta muchísimo, entonces decidieron costear todos los gastos, incluido el aéreo. Estoy feliz, veremos.  
 
 
 
 
 
 
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