01 - Lisandro Aristimuño | Foto:Rafael Lejtreger
 
MÁS  FOTOS / VIDEOS
2 Fotos
 
 
 
SITE MAP > Home / Musica / Lisandro Aristimuño
 
Lisandro Aristimuño
Made in Viedma
Por Karina Maass - Marzo 15 - 2010
No es fácil encontrar actualmente un artista que conjugue tan armónicamente idílica poesía con cálidas melodías en una lírica reminiscencia de folklore con texturas electrónicas. El rionegrino dueño de una voz suave y delicada llegó a Buenos Aires en el 2001 con un puñado de canciones buscando una compañía que quisiera hacer realidad su anhelo. Hoy, con 3 discos en su haber y uno en preparación, Lisandro sueña con cumplir su propósito: llevar sus canciones a todos los puntos del país.
 
 
- Venís de una familia en la qué la música estuvo siempre presente, ¿cuando te sentiste parte de eso?
En mi casa era terrible y sigue siéndolo, música todo el tiempo. Mi viejo es músico y mamá actriz, todo el tiempo hablando de arte, será por eso que no me gusta el fútbol.
No sé si supe algún día que era lo quería hacer, todo fue muy natural, como aprender a andar en bici. Un día agarré la criolla y empecé a tocar. Mi viejo me dijo poné este dedito acá, este acá y hacé así. Tenía 5 o 6 años y la guitarra era enorme, pero cuando empecé a escuchar los sonidos que producía, aluciné. Ya después de grande cuando nos juntábamos con mis amigos a tomar mate en el río llevaba la viola siempre, agarraba mi cuaderno con los acordes de las canciones de Soda y me mandaba a sacarlas.
Como en el interior, en mi casa también se dormía la siesta y no podía hacer ruido en ese horario, así que todos los días se repetían los encuentros en el río con guitarra, mate y grabador con pilas.

- ¿Siempre te gustó escribir?

Eso fue más marcado. En Viedma antes no había muchas universidades, entonces todos los jóvenes se iban a estudiar a ciudades como Buenos Aires, La Plata o Bahía Blanca. Así que cuando estaba en 5to. año todos mis amigos se fueron. Me quedé totalmente solo con mis viejos, no tenia amigos y hasta mi novia (actual mujer) se había ido a estudiar a Santa Fe.
Ahí me pregunté qué hacer y me empecé a deprimir mucho. El sentirme solo me partió al medio y ponerme a escribir canciones resulto terapéutico, al igual que hoy en día. Una terapia puede ser pintar, dibujar, escribir....en mi caso es hacer canciones.
Digamos que arranqué a escribir porque no tenia nadie con quien hablar. Fue algo inconsciente, no pensado. Y de repente tenía cassettes con canciones, pero eran desastre, no me gustan.
Yo hacía covers en un bar, no tenía mi personalidad muy marcada. Imaginate que era muy fan de Soda Stereo.  Lo imitaba a Cerati y como tenía la voz muy finita lo impostaba. Aparte es algo de la edad, querés parecerte a alguien, buscas un modelo. Ahora me río cuando pienso que mi modelo era Cerati. Una vez volví a escuchar esas canciones con mi mujer y nos moríamos de la risa, cero metáforas, cero poesías... “se fueron todos a estudiar, me dejaron solo” Se ve que no escuchaba a Spinetta todavía!

- ¿Cómo se incorporan las computadoras en tu música?
- En el 2001 cuando llegué a Buenos Aires me encontré con mucha gente, muchos músicos alucinantes. Yo venía con mucha ganas de hacer cosas y cuando iba a la casa de amigos, me mostraban programas de computadora y yo me volvía loco. Empecé a copiar programas y así arranqué con mi primer disco. Antes ya usaba teclados para captar lo extraño, para imitar esos efectos.
Me encanta la tecnología. Me cuentan mis viejos que de chico rompía cosas para ver que tenían adentro y como funcionaban, por ejemplo los pedales de guitarra. Todo es parte de la música.

- ¿Cómo salen las canciones?

Últimamente arranco desde la computadora, procuro ambientar y hacer todo un tema pero instrumental, sin melodía ni nada. Suena medio electrónico quizás, pero después entra la canción a dar batalla y se arma. Otras veces salen desde la guitarra y luego es la computadora la que entra a dar batalla.  Se junta el río con el mar, son totalmente distintas.

- ¿Componés regularmente?
Hay veces que estoy dos meses intentando hacer algo y no me sale nada y me agarra una desesperación tremenda, y otras veces en una semana puedo hacer 10 canciones.


- ¿Tuviste alguna propuesta de compañías multinacionales?
Sí, me llamaron varias veces y aún están ahí como buitres pero me negué porque no es lo que quiero. Yo y muchos músicos estamos convencidos de eso. Desde que arranqué pienso que se pueden hacer las cosas desde otro lugar y de otra manera. Por ahí te tardas más, pero es como el cuento de caperucita roja, el camino puede ser mas corto pero sabés que esta el lobo.
Además laburo con gente que quiero, hablando de sentimientos. Mucha gente amiga con la que laburamos porque nos gusta, nos da alegría lo que hacemos y cada vez somos más gracias al público que se suma. Ahora por suerte puedo tener gente para cada cosa que hay que hacer, porque antes hacía todo yo, era músico, manager y prensa, pero fue una buena experiencia porque te permite aprender cómo querés que funcione todo con tu música. 
Me encontré con que la música no es solo la música, sino que hay mucho más. Ahora me río pero tuve picos de estrés bastantes fuertes, porque me ocupaba desde los arreglos de las canciones, ver si el baterista podía ensayar tal día, de reservar una sala, de ir a dar una nota, y llega un punto en que la cabeza no da más y necesitas a alguien que te ayude.
Ahí empecé a laburar con gente, y al ser independiente podés buscar tu gente y focalizar la energía en lo que querés. Por ejemplo a mi no me interesa que me pongan en tal o tal radio, pero si me interesa hacer un lindo afiche, poner la plata en lo artístico. Creo que si hay un producto artísticamente bueno, se vende.

- ¿Ya estás pensando en el nuevo disco?
La preproducción de un disco me lleva como un año, hago canciones y voy grabando lo que compongo. Al empezar a laburar como productor, al hacerme cargo de ese rol y adquirir más experiencia, todo se facilita. Las maquetas de este disco que vendrá están muy armadas, ni siquiera son maquetas con la guitarra sola y la voz, están ya arregladas. Lo que ahora estoy buscando es decidir que temas van y cuáles no, porque todavía no encontré el concepto del disco nuevo. Siempre me gusta trabajar  sobre conceptos y creo que las canciones me van a empezar a dar de a poco una temática. De todas formas hay un punto en común del que estoy hablando bastante: la niñez, mi infancia.

- ¿Y cuáles fueron las temáticas en las que basaste los 3 discos?
Azules Turquesas: Refleja el cambio que viví cuando me vine a la ciudad. De repente empecé a extrañar millones de cosas del sur y una de las formas terapéuticas que encontré fue volcar toda esa naturaleza en las canciones. Entonces empecé a escribir sobre el río, el frío, el zumbido de las persianas por el viento de la Patagonia, la piel seca por el clima seco, los cielos amplios, el horizonte…

Ese asunto de la ventana: El nombre lo dice todo. Después de ese cambio me agarró una fobia terrible que me llevó incluso al psicólogo; no podía salir de casa, tenía mucho miedo. Al estar encerrado en el departamento, todo lo que escribía pasaba por la ventana, todo lo que veía era a través de ese marco como si fuera un televisor real.
Tiene muchas cosas melancólicas y es bastante lento, muy para adentro. Si bien me trae recuerdos de esa época no deja de gustarme porque en ese momento el amor estaba muy fuerte pero predomina el gris en este disco.

39º: Me meto de lleno en esta ciudad, saco provecho de lo lindo que tiene, y hablo de la locura de la ciudad, de lo inconsciente, de lo loco de la gente, la cantidad de cosas que pasan. Además lo que me pasó fue que estuve durante una semana con mucha fiebre, entonces le pedí a mi mujer que me trajera cuadernos, crayones y fibras y me puse en la cama como si fuera una oficina. Empecé a escribir en estados febriles, seguía cuando volvía a la realidad y nuevamente bajo el delirio que me provocaba la fiebre.
Y así salieron muchas letras del disco, salió el concepto. La vida te lleva por el camino de lo que tenés que hacer.
La idea de la tapa es de Nora Lezano que es algo así como mi asesora de imagen y me hace las fotos, una artista increíblemente talentosa.
Y otro detalle que está bueno de 39º es que dura exactamente 39 minutos. El disco termina y el contador marca 39:00.


- Ese asunto suena raro...
 Cuando viene alguien a casa me gusta sorprenderlo y ponerle un disco que siento que es especialmente para esa persona y que lo va a disfrutar. Me encanta descubrir al otro de esta manera.
Un día estaba con Gastón Montell (director de FM La Tribu) en casa tomando un vino, le puse un disco y le encantó. Así surgió la idea de hacer el programa de radio, porque además la ideología de La Tribu va mucho conmigo.
Lo que buscamos es mostrar música nueva, recaudamos demos de nuevas bandas que no tienen donde difundir lo que hacen.
Siempre hay invitados que me interesan. Nunca me pongo del lado del locutor, del periodista porque soy músico. Con los invitados charlo como si estuviera hablando en el living de mi casa, les pregunto cosas que a mi me interesa saber, como por qué usan tal calibre de cuerda...
Amo la música como persona y aunque no fuera músico tendría una gran discoteca. Me encanta comprar discos e ir a ver shows. Cuando me compro un disco lo estudio como si fuera un manual porque todas son influencias y de todo aprendés. Lo más grande ser músico es saber que podes aprender de otros músicos pero siempre poniendo lo tuyo.

 

 
 
 
 
MAS MUSICA